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Noso: La herencia de El Bulli ahora en la Ciudad de México

por | abr 10, 2018

Cuando acudo a comer a un nuevo restaurante sobre Masaryk en Polanco, siempre tengo un poco de escepticismo, si estará bueno el restaurante ¿va ser muy caro? porque seamos honestos, muchos de los restaurantes sobre esta avenida no cubren las expectativas generadas y resultan exageradamente caros.

Hace un par de semanas mi amigo Adolfo a quien hace mucho no veía, me dijo que vayamos a probar Noso, un nuevo restaurante precisamente en Masaryk. Para convencerme me dijo, “Michelleonbell confía en mi, te va encantar”. Como tenía muchas ganas de verlo me convenció fácilmente.

 

 

Noso esta situado en un tercer piso en la esquina de Masaryk con Eugenio Sue, en el mismo edificio donde se ubica el famoso Cipriani. En cuanto se abre el elevador te recibe una pared de piedra seguido por un pasillo iluminado, cubierto por marcos de madera. Podrás observar la cocina antes de entrar al comedor principal, un espacio pequeño e íntimo, sobrio con decoración minimalista pero a la vez moderna.

 

 

Noso es una palabra gallega, que significa nuestro y simboliza la cocina de los chefs Sandra y Miguel, su esencia, alma y raíces. Todos los platos están inspirados en las memorias de los chefs, su infancia y el bagaje cultural que los une, México y España. Este último siendo el lugar donde se conocieron mientras trabajaban en el famoso El Bulli, de Ferrán Adriá, reconocido con tres estrellas Michelin y considerado como uno de los mejores restaurantes del mundo antes de su cierre en el 2011. Noso ofrece una gran experiencia gastronómica donde puedes degustar una cocina tradicional española con toques contemporáneos.

Nuestra mesa se localizaba al fondo cerca del ventanal, podíamos ver el ajetreo de la zona mientras el restaurante transmitía una paz y silencio que no encuentras muy seguido en Polanco.

 

 

Después de ordenar las bebidas el mesero llegó con una croqueta de jamón serrano con esférico de aceituna, aparte de que la presentación era radiante estaba todo exquisito. Luego nos trajeron el pan de la casa con más de 50 horas de fermentación.

Como entradas pedimos el crudo de huachinango con tomate, alcaparras y aceituna, un platillo fresco para un día caluroso, y el royale de foie con gelatina de jerez con una salsa de zapote negro, higos, crujiente de parmesano y nuez. Una interesante combinación de sabores ideal para abrir el apetito.

 

 

De platillos fuertes, los insignia son el arroz meloso de acamaya (un crustáceo entre el camarón y la langosta de agua dulce) con manchego curado. Para los amantes de la carne, el short rib con endivias confitadas cocinado por más de 18 horas, basta con pasar el tenedor para cortar la suave carne que viene cubierta con una reducción de los mismos jugos de la carne ¡una delicia!

 

 

Finalmente para el postre, nos recomendaron el plato de manzanilla, romero y miel. El mesero te prepara las palomitas de manzanilla con nitrógeno en la mesa, ¡todo un espectáculo! y las coloca encima del helado de miel y el toffee de romero. Sin duda alguna se nota el alto grado de complejidad y técnica que usan para la preparación de los platillos.

 

 

Noso es ideal para quienes buscan una alta experiencia gastronómica. El perfecto lugar para celebrar algo especial o para impresionar a extranjeros que están de visita en la Ciudad de México. ¡Deja deleitarte con los espectaculares platillos de los chefs Miguel y Sandra!

En este restaurante encontrarás una oferta gastronómica excelente que sin ser económica, ofrece valor y rebasa las expectativas para que los comensales salgan satisfechos y vuelvan.

https://www.noso.com.mx/