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El A, B, C para visitar el Valle de Guadalupe, Baja California

por | abr 25, 2018

El Valle de Guadalupe es la tierra del vino mexicano, lugar donde se produce alrededor del 90% del vino de nuestro país. Un destino que en años recientes se ha vuelto muy popular para turistas nacionales y extranjeros.

El origen del Valle de Guadalupe viene desde 1834 cuando los frailes aprovechando las características de la tierra y del clima, iniciaron el cultivo de la vid.

El Valle, como le dicen los locales se encuentra a veinte kilómetros de Ensenada, y cuenta con más de 100 vinícolas de diversos tamaños, con opción para todo tipo de gustos y presupuestos. Los restaurantes de la zona han ganado premios a nivel internacional y son parte de las aclamadas listas de los mejores restaurantes del mundo.

 

 

No por nada El Valle de Guadalupe se ha convertido en el destino ideal para visitar con un grupo de amigos, aprender y tomar buen vino y para aquellos que disfrutan del buen comer, similar a Napa Valley en California. Por ende estas últimas vacaciones de Semana Santa decidí que era momento para ir y conocer este emocionante lugar.

Luego de un par de días por allá visitando un sinfín de viñedos y comiendo en los mejores restaurantes de la zona. Les dejo esta guía de dónde tomar, comer y hospedarse para su próximo viaje al Valle de Guadalupe.

 

 

Alojamiento

Casa Mayoral- Para aquellos que prefieren hoteles pequeños y locales Casa Mayoral les encantará. Un hotel con tan solo seis cabañas rústicas y en armonía con el entorno natural de la zona. Los dueños una pareja, ella mexicana y el alemán, son quienes te atienden en todo momento. No se les olvide pedirles consejos ya que les encanta recomendar viñedos no tan populares pero que bien valen la pena visitar.

 

 

Encuentro Guadalupe- Encuentro Guadalupe es el hotel más lujoso de la zona. Se trata de 22 cabañas construidas respetando la naturaleza, las cabañas están sostenidas con tubos de acero en una superficie bastante grande con vistas espectaculares al Valle. A pesar de que los cuartos son bastante chicos, las amenidades del hotel y la simple vista vale toda la pena.

 

Foto cortesía Cuatro Cuartos

 

Cabañas Cuatro Cuartos- Para quienes son más aventureros les recomendamos las cabañas Cuatro Cuartos. Este hotel cuenta con 14 casas de campaña, construidas con madera, acero y tela de algodón. Es el lugar ideal para acampar con vista espectacular a los viñedos.

 

Foto cortesía Laja

 

Restaurantes

 De los restaurantes que tuvimos oportunidad de conocer, estos fueron nuestros favoritos:

 

 

Laja- Laja es un restaurante imperdible en el Valle de Guadalupe, por ser de los pioneros en el Valle, fue de los lugares los que puso al destino en el mapa mundial. El chef es el reconocido Jair Téllez, propietario de Merotoro y Amaya en la Ciudad de México. Laja ofrece un menú de degustación de cuatro tiempos con platillos que cambian cada semana acorde a los ingredientes que tienen en el huerto y el pescado que les llega fresco. En nuestra visita pudimos degustar ensalada de lechugas con vinagreta de menta peruana y queso añejo; tortellini con calabaza mantequilla; pesca del día con habas tiernas y puré de brócoli y el mousse de queso de cabra con helado de chocolate y almendras.

* Lleva tu botella de vino del Valle de Guadalupe y pagas el descorche.

 

Foto cortesía Fauna

 

Fauna- Este restaurante es de los más nuevos en el Valle, se encuentra dentro del complejo Bruma que tienen una vinícola y un hotel con el nombre Casa 8. El restaurante esta liderado por el chef David Castro Hussong quién trabajo en restaurantes de renombre como Cala en San Francisco de Gabriela Cámara propietaria de Contramar en la CDMX. El menú en Fauna es cambiante pero los grandes protagonistas son los vegetales, el pescado y los mariscos. Me fascino el ambiente casual del restaurante, compuesto por una mesa larga para que los comensales compartan. Recomiendo ampliamente la pata de mula con aguacate, el aguachile con pepino, el pulpo con frijol rojo y el postre de chocolate con avellana.

* No te olvides visitar el espectacular espejo de agua con un tronco viejo que esta a un par de metros del restaurante. ¡Les va encantar y querrán tomarse muchas fotografías con eso de fondo!

Corazón de Tierra- A pesar de que Corazón de Tierra es un restaurante muy reconocido en el destino, consideramos que hay mejores opciones en cuanto al precio-calidad en el Valle de Guadalupe. Para darles una idea, el menú de cuatro tiempos cuesta $80 dólares más $60 dólares de maridaje. Aunque la cocina es muy buena y sirven platillos originales con porciones bastante pequeñas, solo lo recomiendo para la gente que ya conoce los demás lugares y busca una experiencia diferente.

 

 

Sugiero que en algún punto de su estancia vayan a conocer también Ensenada y prueben los restaurantes clásicos de aquí. Recomendamos lo siguiente:

La Guerrerense- No puedes ir a Ensenada sin visitar la famosísima Guerrerense, fundada en 1960 por Sabina Bandera. La Güerita, como le dicen a Sabina ha logrado conquistar muchos paladares a nivel internacional y ha aparecido un diversos programas como One Plate at a Time del chef Rick Bayless y No Reservations con Anthony Bourdain. Ofrecen una amplia variedad de tostadas y cocteles, pero sin duda mi favorita fue la de paté de pesado con callo de hacha.

Foto cortesía La Guerrerense

 

Foto cortesía Manzanilla

 

Manzanilla- El restaurante Manzanilla fue fundado en el año 2000 por la reconocida pareja de chefs Benito Molina y Solange Muris, y es otro de los musts en Ensenada. Juntos han creado un verdadero matrimonio entre la cocina mexicana y la gastronomía mediterránea, fusionando estilos y sabores en sus platillos. Algunos de los platillos imperdibles son las ostiones naturales con mignonette, el abulón estilo Manzanilla sellado con tomate ahumado, crema, epazote y aceitunas y el taco del día. Para quienes buscan una opción más económica durante la comida, entre semana ofrecen un menú corrido de 1 a 5 pm por $200 pesos.

Mariscos El Güero- Si prefieres un lugar más casual y callejero te sugiero ir a la carreta de Mariscos El Güero. La reconocerás rápidamente por la cantidad de gente formada esperando su turno. La especialidad aquí son los cocteles, lo puedes pedir de camarón, ostión, pescado o mixto. ¡Cualquiera que sea tu elección te encantará por su frescura y sabor!

 

 

Bodegas que valen la pena visitar

 En el Valle de Guadalupe hay más de 100 vinícolas. Una infinidad de opciones para visitar, aprender de vino y obviamente degustar excelentes etiquetas mexicanas.

Te dejo las bodegas que más gocé durante el viaje. A pesar de que hay algunas muy conocidas como son Monte Xanic, Adobe Guadalupe, LA Cetto y Santo Tomás de las cuales visite un par, personalmente me incliné más para visitar vinícolas pequeñas alejándome de las más conocidas.

Ten en cuenta que la visita a cada una de ellas dura alrededor de hora y media. Depende de tu interés y de la experiencia que quieras llevarte, ya sea una degustación con varias etiquetas o únicamente una copa. Si quieres visitar varias bodegas en un día recomiendo tomar UberValle para que no tengas que manejar después de varias copas.

 

 

Casa de Piedra: Esta bodega fue creada en 1997 por el famoso Hugo D’Acosta (enólogo) quien ha revolucionado el Valle de Guadalupe. El mismo creó la famosa Escuelita (escuela de enología) proyecto que apoya a nuevos productores de vino de toda la región. La propiedad de Casa de Piedra es pequeña pero vale la pena visitarla ya que cuentan con excelentes vinos y un buen restaurante para comer un tentempié. Recomiendo hacer la degustación de tres vinos, me gusto mucho el Piedra de Sol un Chardonnay ligerito para empezar el día.

*Debes hacer reservación para las visitas privadas y degustaciones.

Sol y Barro: Sol y Barro es una de las pequeñas vinícolas de la zona, a cargo de Aimé Desponds de origen suizo quien se instaló hace muchos años en el Valle de Guadalupe y año tras año produce tres etiquetas de vino. Uno blanco que puedes degustar ahí mismo únicamente y dos tintos. El lugar me encantó ya que todo la cava está construida con barro, logrando un ambiente estable para el vino. Vale la pena hacer la degustación y probar sus etiquetas.

 

 

Adobe Guadalupe: Esta bodega emblemática del destino fue fundada por Tru Miller y su esposo Donald en el año 1997. Cuentan con ocho etiquetas todas con nombres de arcángeles. A pesar del tamaño de esta bodega, que produce vinos son muy conocidos en todo el país, bien vale la pena visitar la bodega y degustar un par de tapas en el food truck que encontrarás a un costado de la tienda. Prueba las patatas bravas y las croquetas de jamón serrano acompañado de una copa de Serafiel una mezcla de Cabernet Sauvignon y Syrah.

*Debes hacer reservación para las visitas privadas y degustaciones.

 

 

Clos de Tres Cantos: En contraste con otros lugares, Clo de Tres Cantos es una bodega chica pero su arquitectura moderna impresiona a cualquier visitante ya que usaron muchos materiales reciclados para crear un espacio ideal para relajarse y disfrutar las vistas. Checa su impresionante pared de puras botellas de vino usadas ¡ideal para tomar fotos! Recomiendo probar su vino rosado acompañado de la tabla de queso Ramonetti con pan de romero.

*Debes hacer reservación para las visitas privadas.

 

 

El Cielo: Uno de los lugares que todos los locales nos decían que era una parada obligada, es El Cielo una casa vinícola de un ex gobernador de Quinta Roo. Al llegar entendí porqué: desde que entras te das cuenta la cantidad de dinero que le invirtieron a las instalaciones, con la sofisticación que encontrarías en Napa Valley pero en este caso en Baja California. Recomiendo tomar el tour de la cava y si todavía tienen aguante puedes hacer la degustación de vinos.

Viñas de Garza: Viñas de Garza es otro de los viñedos más nuevos de la zona. Su primera vinificación tuvo lugar en el 2006. Lo que realmente vale la pena de esta bodega es el lugar, tienen una espectacular terraza rodeada de bugambilias con una vista sensacional. Puedes llegar sin reservación y tomar la degustación mixta de seis vinos o únicamente una copa acompañada de una tabla de quesos y carnes frías. Disfruté mucho su vino rosado, una edición especial que hacen para el reconocido restaurante de mariscos La Docena.

Como verás el Valle de Guadalupe ofrece increíbles experiencias para todo mundo, al margen de tus conocimientos de vino. El personal encargado de las degustaciones esta preparado para responder cualquier duda y ayudarte a apreciar mejor un buen vino.

 

 

¿Te mueres de ganas de ir pero no sabes cómo llegar?

Para llegar al Valle de Guadalupe debes volar a Tijuana, o a San Diego y cruzar la frontera. De ahí puedes contratar con anticipación un servicio de transporte o rentar coche en el aeropuerto de Tijuana y manejar alrededor de hora y media hasta llegar al Valle. La carretera escénica (de cuota) es muy fácil y cuenta con vistas espectaculares durante todo el trayecto.

La mejor fecha para visitar el Valle de Guadalupe es en la época de la vendimia que es a finales de julio hasta mediados de agosto, fechas en las cuales hay un sinfín de eventos y conciertos. En abril hay el Festival de las Conchas y Vino, un festival muy reconocido que vale la pena asistir. Sin embargo, puedes visitar este destino con un grupo de amigos durante todo el año y aunque te toque un poco más fresco el clima, las bodegas y restaurantes están abiertos siempre llenos de gente.